Historia
Historia

La Escuela de Labores de Táriba, 69 años de historia (parte I)

Por Ing. Tirso A. Sánchez Velazco · 12 de agosto de 2026

Las “Escuelas de Labores”, las “escuelas de artes y oficios” y los “clubes de amas de casa”, son los nombres de instituciones creadas para dar formación para el trabajo a personas con interés, creatividad y tiempo libre para enriquecer sus conocimientos prácticos manuales con el fin de producir un bien manufacturado o brindar un servicio. Lo particular de estos centros de formación está en que es específico por áreas y su conjunto de participantes no distingue en género, ni edad, ni condición social. Estas instituciones representan una forma de instrucción accesible a toda la comunidad y que además aporta solución a necesidades de conocimiento, crecimiento personal y como fuente de subsistencia.

En el Táchira doña Regina Mujica de Velásquez creó, en San Cristóbal, en el año 1931, la primera “escuela de artes y oficios” tambien fundó el primer “Kindergarten” público, la Escuela Nocturna para servicio doméstico, la organización del bachillerato femenino y la Escuela de Comercio. Fue educadora insigne, esposa de un singular educador don Ramón Velásquez; su único hijo Ramón J Velásquez fue un gran intelectual, historiador, político, escritor y presidente de la República. Doña Regina de Velásquez siempre fue una ferviente luchadora orientada hacia la instrucción de las damas tachirenses. En la instituida Escuela de Artes y Oficios Antonia Steller, se enseñaban amplios conocimientos de modisteria, sastreria, decorado, alta cocina, sombrereria, floristeria y otras artes femeninas.

En Tàriba, la Escuela de Labores empezó a funcionar en el año de 1952 bajo la dirección de la señorita Julia Páez. Su primera sede fue en una casa de propiedad de don Aristides González, ubicada al pie de la plaza Bolívar. Luego en 1953, se encargó de la dirección de la Escuela la señorita profesora Rosa María Ortiz, quien durante muchos años ejerció su dirección. La señorita Rosa María Ortiz estuvo enseñando en San Antonio del Táchira, San Cristóbal y finalmente en Táriba. Su formación docente, en las distintas especialidades en las cuales instruía, la realizó en la Escuela de Labores Antonia Steller de San Cristóbal por espacio de cuatro años. Para ese entonces, la Escuela Antonia Steller, era dirigida por doña Josefina de Moreno y las profesoras señoritas Mercedes Villamizar y Santos Stella, entre otras.

La Escuela de labores de Táriba, en sus inicios, enseñaba las cátedras de pintura, modisteria, bordado a máquina y a mano, cestería, floristeria, tejidos, mimbre, camisería. Los estudios en estas especialidades terminaban a los tres años y pasado este lapso las alumnas recibian los diplomas de suficiencia en la materia aprendida y aprobada con el examen de rigor. Siempre los espacios destinados al aprendizaje y la enseñanza de las especialidades se utilizaban a la máxima eficiencia, debido al interés demostrado por la demanda de esta formación que se da tan solo con el costo de los insumos que utilizan las alumnas; y por otra parte, la muy importante calidad de las instructoras o maestras que lo proporcionan.

La Escuela de Labores de Táriba, para el año 1960, era considerada una de las mejores del Táchira entre las quince que funcionaban, y en 8 años de labor ya habian pasado por la Escuela unas 250 alumnas, solo en ese año asistieron 30 alumnas. Al finalizar cada año, se realiza una la exposición general de los variados y abundantes trabajos por los cuales reciben elogiosos comentarios por parte de las personas asistentes. De esta manera, las profesoras y sus alumnas, satisfacen una necesidad, contribuyen al engrandecimiento del terruño y a la prosperidad particular y colectiva.

Ya, en 1960, con 8 años de vida, la Escuela de Labores habia logrado convertirse en un patrimonio de los moradores de Táriba y de todo el municipio Cárdenas, pueblo culto y laborioso, pionero en la historia del Estado Táchira. (continuará)