Historia
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Bando de la feria

Por Licdo. Tirso J. Sánchez Noguera · 12 de agosto de 2026

Junto al Torbes rumoroso. Acariciada por el aroma del verde ropaje circundante, Táriba, “La Primogénita del Táchira”, se asoma a la topografía del paisaje y, desde la terraza del cerro Mochileros, mira al Táchira y a Venezuela.

“LA PERLA DEL TORBES” abre las puertas de su historia con la escena del encuentro heroico del indio celoso y del español aventurero. Sangre ardiente del capitán ibero, Alonso Pérez de Toloza, tiñe el suelo del terruño indígena.

Con una página brillante, escrita con valentía y pundonor, ha quedado cerrado el primer capítulo de la sobresaliente y maravillosa jornada que desde aquel momento cumpliría la ciudad bautizada con sangre.

TÁRIBA, “CUNA DE LAS FERIAS DE VENEZUELA”, brinda la policromía del paisaje, la benignidad del clima, la romántica paz, a todos los visitantes, mensajeros de la alegría, que vienen a compartir con los de la casa el pan de la cordialidad y de la emoción.

TÁRIBA, “CIUDAD TURÍSTICA DE LOS ANDES”, luce sus atavíos de novia jovial para ofrecer la ternura del amor sin reservas y la encantadora amistad a los que llegan al valle del Torbes con el corazón en la mano para ofrendarlo y fundirlo en el festín de la hermandad.

“LA PERLA DEL TORBES” tiende el puente de la cordialidad hacia el noble pueblo colombiano, cuyos habitantes mas de una vez han saboreado con los tachirenses y con los taribenses, el vino de la convivencia fraternal. Hoy como ayer, las puertas de nuestra ciudad permanecen abiertas para la ratificación de la amistad común.

“LA PRIMOGÉNITA DEL TÁCHIRA” alarga sus amistosos brazos hacia toda la geografía patria. A la “Tierra del Sol Amada” cuyos jacarandosos hijos son acariciados por las brumas del cerúleo lago. A los moradores del Llano, suelo poblado de largas serpientes fluviales, horizonte sin límites como la imaginación. A los hombres que tuesta el sol donde el mar enrolla sus ósculos en penachos de espuma para enviar mensajes de amor a la playa.

TÁRIBA saluda a la cuna del Máximo Héroe Americano, a la ciudad de los cuatro siglos, patria chica de connotados venezolanos, tierra del mas eximio de los poetas nacionales, Juan Antonio Pérez Bonalde, a la Caracas de los antiguos techos rojos, corazón de Venezuela.

TÁRIBA invita a todos, venezolanos y extranjeros, al convite popular de las festividades de agosto. Para todos hay lugar en el corazón del pueblo. Todos son huéspedes gratos de la ciudad.

La nobleza del taribense, guarda en el cofre de las cosas valiosas, la joya invalorable de la amistad, para hacer con ella el brindis fraternal a quienes honran el terruño con su presencia amigable, alegre y cordial.

TÁRIBA cultiva la amistad y considera a los turistas y a los visitantes no como simpes forasteros, sino como personas dignas de recibir el abrazo cordial de un pueblo y de unas gentes que hacen honor al gentilicio ya su hermosa tradición.

TÁRIBA invoca a su Patrona, Nuestra Señora de la Consolación. El orgullo del taribense se manifiesta por el amor a “La Virgen que alumbró una Historia”. Ella es el faro espiritual que guía nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad. Milagrosamente apareció en los prístinos días del nacimiento pueblerino. Y está entre nosotros como especial carisma de la bondad del Creador. Ella nos protege. Ella es nuestro escudo. Para ella la gloria. Para ella el honor.

La urbe se viste con ropaje nacarado para anunciar a todos, con su lengua festiva, que …ESTAMOS EN FERIA !